miércoles, septiembre 17, 2008

Los microcuentos de Cortázar pueden llegar incluso más lejos que el Seat León


Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente un reloj, que los cumplas muy felices, y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con ancora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo, pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.




martes, marzo 06, 2007

"La Nochebuena de 1836"
"El día de Difuntos de 1836"
"Dios nos asista"
"Literatura"
"Un reo de muerte"
"¿Entre qué gentes estamos?"
"La educación de entonces"
"La planta nueva, o el faccioso"
"En este país"
"Yo quiero ser cómico"
"El mundo todo es máscaras. Todo el año es carnaval"
"Vuelva usted mañana"
"El castellano viejo"
"El casarse pronto y mal"
"Empeños y desempeños"
"Carta a Andrés escrita desde Las Batuecas por El Pobrecito Hablador"

lunes, marzo 05, 2007

lunes, mayo 15, 2006

GREGUERÍAS

Tocar la trompeta es como beber música empinando el codo.

El gato se hace el muerto para que lo dejen dormir la siesta.

Si te conoces demasiado a ti mismo, dejarás de saludarte.

Los tornillos son clavos peinados con la raya al medio.

A veces un beso no es más que chewing gum compartido.

domingo, mayo 14, 2006